Análisis de «El Grito» de Munch

El Grito de Munch

The Scream by Edvard Munch, 1893 - Nasjonalgalleriet

Descripción de la obra

El Grito de Edvard Munch es una obra icónica que representa la angustia y el miedo.

La figura solitaria con rostro deformado, las manos a ambos lados de su rostro y la boca abierta en un grito es el elemento central de la obra y representa la sensación de desesperación que Munch sentía.

La diagonal que parte de la esquina inferior hasta poco más de la mitad del lado izquierdo representa un puerto, y las dos figuras detrás de la figura principal, parecen ser una pareja paseando.

El mar embravecido y el cielo nublado ondulante aumentan la sensación de incertidumbre y opresión.

El contraste de los colores utilizados, azul oscuro del mar, rojo anaranjado del muelle y el cielo, y la línea vertical naranja a la derecha, ayudan a enfatizar la tensión y angustia presente en la obra.

Indicador 1: Puede explicar cómo los eventos históricos o sociales influyen en la obra de arte.

La obra de arte «El Grito» de Edvard Munch está influenciada por eventos históricos y sociales que marcaron su vida.

Su familia sufrió varias pérdidas, como la muerte de su madre y su hermana favorita, lo que causó una gran tristeza en él.

Además, su padre tenía un comportamiento obsesivo y religioso que afectó a Edvard y a sus hermanos.

El entorno religioso opresivo y las vívidas historias de fantasmas que su padre les contaba también influyeron en las visiones macabras y pesadillas de Edvard.

Munch escribió: «Mi padre era temperamentalmente nervioso y obsesivamente religioso, hasta el punto de la psiconeurosis. De él heredé las semillas de la locura. Los ángeles del miedo, el dolor y la muerte estuvieron a mi lado desde el día en que nací».

El hecho de que su familia también haya sufrido de enfermedades mentales también jugó un papel importante en su obra.

En resumen, las experiencias personales de Edvard, incluyendo la muerte, el dolor y la enfermedad, así como su entorno familiar y religioso, influenciaron su arte y su obra más famosa «El Grito».

Indicador 2: Puede describir la función y finalidad de diferentes producciones plásticas, visuales y audiovisuales.

Munch realizó la obra para expresar su dolor, la angustia y el miedo sentía debido a los eventos traumáticos de su vida, como la muerte temprana de su madre y hermana, y el ambiente religioso opresivo de su hogar. La obra también se considera una representación de las emociones universales humanas, como el miedo a la muerte y la incertidumbre existencial.

Munch explicó: «Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho (…) Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza.»

Además, «El Grito» se convirtió en un símbolo de la vanguardia artística y literaria de la época, y ha sido vista como una representación de la modernidad y la ansiedad de la sociedad de principios del siglo XX. La obra también ha sido interpretada como una crítica social y política de la época, ya que se realizó en medio de una época de cambios sociales y políticos significativos en Noruega y Europa.

Indicador 3: Puede valorar el papel de las obras de arte contemporánea como transmisoras de valores y convicciones.

La obra «El Grito» es considerada una de las más icónicas y poderosas del movimiento artístico del expresionismo.

A través de su pintura, Munch posiblemente buscaba expresar su visión personal y subjetiva de la realidad, en lugar de representarla de manera objetiva.

Munch refleja su estado emocional, su sensación de angustia, su miedo y desesperación.

El grito en la pintura se convierte en un símbolo de la angustia humana, de la sensación de aislamiento y de la imposibilidad de comunicarse con los demás.

En términos de valores, la obra de Munch podría ser una crítica a las convenciones sociales y a las expectativas que la sociedad tiene sobre cómo se debe sentir y comportar una persona. A través de su arte, Munch buscaba desafiar estas normas y fomentar la libertad de expresión y la honestidad emocional.

Indicador 4: Puede analizar obras de arte contemporáneo de manera crítica y guiada.

La historia de "El Grito"

El cuadro «El grito» de Edvard Munch es una representación de un momento vivido por el artista en 1891 mientras paseaba con dos amigos por un mirador de la colina Ekeberg en Oslo.

Parque de Oslo, colina de Ekeberg. Fuente (www.lapequenhamamba.blogspot.com)
Parque de Oslo, colina de Ekeberg. (Fuente: www.lapequenhamamba.blogspot.com)

Esta experiencia inspiró a Munch a pintar varias versiones del cuadro, incluyendo una en la que aparece una figura andrógina mostrando una expresión de profunda angustia y gritando.

Edvuard Munch: La desesperación. Tres versiones.
Parque de Oslo, colina de Ekeberg. (Fuente: www.lapequenhamamba.blogspot.com)

Sin embargo, Munch no estaba satisfecho con su obra. No expresaba lo que él había sentido. Siguió pintando versiones en las que deformaba cada vez más la figura. Se convirtió en una figura andrógina que no se sabe si está gritando o tapándose los oídos. 

De izquierda a derecha: 1) 1893, óleo y temple sobre cartón; 2) 1895, pastel sobre cartón; 3) 1910, temple sobre tabla; 4) 1893, crayón sobre cartón. (Fuente: www.culturagenial.com)
Parque de Oslo, colina de Ekeberg. (Fuente: www.lapequenhamamba.blogspot.com)

Indicador 5: Puede entender la importancia del proceso que media entre la realidad, el imaginario y la producción contemporánea.

«El Grito» de Munch es una excelente ejemplo del proceso que media entre la realidad, el imaginario y la producción artística contemporánea.

La obra se inspiró en un momento vivido por el artista, pero a través de su proceso creativo, Munch lo transformó en una visión personal y única. El cuadro refleja tanto la experiencia del artista como su interpretación subjetiva de la misma, y se ha convertido en un icono de la expresión artística moderna.

Además, el proceso de creación de las diferentes versiones del cuadro, que incluyen variaciones en los colores, la composición y la expresión del personaje, ilustra cómo el proceso creativo puede ser un camino de búsqueda y experimentación.

Indicador 6: Puede desarrollar una mirada estética hacia el mundo y respetar la diversidad de las expresiones culturales.

«El Grito» de Edvard Munch captura con gran intensidad la sensación de angustia y desesperación que Munch experimentó. También es capaz de hacer sentir al observador esa misma sensación de angustia y tensión. 

La forma en que Munch utilizó el color y la composición para transmitir esta emoción es impresionante. Fruto de la experimentación con varias versiones del cuadro a lo largo de su vida. 

Esto ilustra cómo el proceso creativo es un continuo cambio y evolución. Una obra artística implica un proceso que se modificará también según cómo nos sintamos en cada momento. 

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